
Se trata de más de 3 mil proyectos, donde los gobiernos regionales tienen una
inversión pendiente por ejecutar de 9 mil 671 millones de soles para este año.
Nacional, 16 de julio de 2024.- La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) identificó
que el 45% de proyectos a cargo de los Gobiernos Regionales (GORE) no registró ningún
avance, durante este primer semestre, en relación con los recursos que tienen
comprometidos para este año. Se trata de más de 3 mil proyectos encargados a dichas
entidades subnacionales y que representan una inversión pendiente por ejecutar de 9 mil
671 millones de soles.
“La inversión pública se orienta a atender la ejecución de proyectos clave como carreteras,
infraestructura escolar o de salud, entre otros. Estas obras están destinadas,
fundamentalmente, a mejorar la calidad de vida de las personas”, explicó Giacomo Puccio,
economista de REDES. “En el mediano plazo, la inversión en infraestructura busca elevar la
capacidad productiva de la economía”, agregó.
Sobre estos resultados obtenidos durante el primer semestre, Puccio indicó que, entre otras
causas, el bajo ritmo de ejecución responde a las pocas facilidades para la obtención de
trámites y licencias, la baja calidad de los estudios, la alta rotación de funcionarios y la falta
de un sistema de servicio civil que forme especialistas capacitados para la gestión pública.
“Esta situación dificulta la adecuada administración de los recursos, como aquellos
obtenidos por el canon minero. Es fundamental que nuestras autoridades estén capacitadas
no solo para invertir los recursos, sino también para administrar adecuadamente los
mismos”, enfatizó.
Con información para el primer semestre de este año, los GORE con el mayor porcentaje de
nulo avance son Áncash (más de 85% de recursos por ejecutar), Lima Metropolitana (más
de 80%), Callao (casi 80%) y La Libertad (más de 75%). Coincidentemente, son los GORE
con mayor porcentaje de proyectos con avance nulo (del total de sus proyectos, más del
60% se encuentran bajo esta situación).
Además, Lima Metropolitana y Callao tienen casi el 50% de su presupuesto en proyectos
con 0% de avance.
En contraste, los que registraron los mayores porcentajes de ejecución fueron Junín
(50,8%), Ayacucho (48.9%), Ucayali (45,2%), Loreto (45%) y Huancavelica (43%). A pesar
de estar entre los primeros lugares de ejecución, los GORE de Huancavelica y Loreto
registraron 1 de cada 2 proyectos de inversión pública sin avance.
Obras sin ejecutar: situación en los gobiernos locales
El especialista advirtió también que, en el caso de las municipalidades, los departamentos
donde las municipalidades registran una menor ejecución de su presupuesto son Pasco
(solo un 24,9% del presupuesto asignado para las municipalidades fue ejecutado),
Sobre la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES):
Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) es una asociación civil sin fines de lucro que contribuye a la generación y difusión de
evidencia para las políticas públicas y la construcción de ciudadanía. Su agenda de trabajo está centrada en la investigación e iniciativas
relacionadas con el desarrollo del país y la consolidación de sus instituciones, en los campos económico, político y social.
Ayacucho (26,4%) y Huánuco (28,6%). Además, el 17% de municipalidades en Pasco no ha
ejecutado más del 20% de su presupuesto. Este escenario es peor en Ayacucho, donde
casi un tercio de las municipalidades no ha ejecutado sus recursos (32%).
Al respecto, Puccio consideró que, aunque estas cifras nos permiten conocer el ritmo de
ejecución de nuestros recursos, es importante también considerar una evaluación integral
del avance físico y del impacto que los proyectos están generando.
Además, indicó que es importante destacar la importancia del avance efectivo de las obras,
ya que el presupuesto que se mantiene sin uso en las cuentas es presupuesto que no se
está utilizando en otras necesidades importantes de los peruanos.
“Evaluar la calidad del gasto en inversión pública asegura que los recursos se usen de
manera eficiente, priorizando proyectos que realmente beneficien a la comunidad. Esto
promueve el desarrollo social y económico, mejorando sectores como la educación y la
salud. Además, fomenta la transparencia y la rendición de cuentas, evitando el mal uso de
los recursos públicos”, concluyó Puccio.